Un Colegio de la Compañía de Jesús inspira su vida y acción educativa en la visión dinámica de Ignacio de Loyola en relación con el mundo de hoy, y funda su planteamiento educativo en los elementos esenciales que constituyeron el proceso de maduración humana y cristiana del propio Ignacio: experiencias, interiorización, comunicación y acción .
La pedagogía ignaciana es el camino por el que los maestros acompañan a los alumnos en su crecimiento y desarrollo. Incluye una perspectiva del mundo, de la vida, de Dios y una visión específica de la persona humana ideal que se pretende formar.
En septiembre de 1980 un pequeño grupo internacional de jesuitas y seglares se reunió en Roma para tratar diversos puntos importantes relativos a la educación secundaria de la Compañía de Jesús. En muchas partes del mundo se habían suscitado serios interrogantes acerca de la actual eficacia de los centros educativos de la Compañía.
Modos de proceder de un Centro Educativo de la Compañia de Jesús, inspirado en Características.